HVG Germany: Hopfen

“¡Alcistas, Monopolistas y Comunistas del lúpulo!“
La historia de la Cooperativa de Explotación de Lúpulo (HVG) desde 1953 hasta el 2003
Por Dr. Christoph Pinzl / Museo alemán de lúpulo de Wolnzach

Antecedentes
Las cooperativas son un invento del siglo XIX. La industrialización y la economía de mercado desarrollaron profundos cambios sociales. En el campo fue desapareciendo la estructura de la comunidad rural. Los campesinos, que durante siglos se habían ocupado de su propio orden, se convirtieron en agricultores independientes. “El mercado” coordina ahora la producción y las ganancias. El nuevo “empresario agrario” tiene que tener en cuenta la impenetrabilidad y la versatilidad del mercado. La idea de la cooperativa intenta reunir a cada uno en un principio comunitario. Al conceder créditos baratos (Raiffeisen), posibilidades de compra más favorables para las necesidades agrícolas (BayWa) o con la comercialización conjunta de productos agrícolas se quería conseguir independizar a sus miembros de lo que sucedía en el mercado o del oportunismo de los negociantes.
En ningún otro ámbito agrícola se desarrolló sin tan pocas riendas el libre juego de las fuerzas de la oferta y la demanda como en el cultivo de lúpulo. Mientras la “ruleta del lúpulo“, por lo menos en teoría, prometía grandes ganancias se asumía sin problemas las alzas y las bajas de los precios de lúpulo. Pero cuando a finales del siglo XIX las alzas eran cada vez más escasas no tuvo que pasar mucho tiempo hasta que se impuso en el cultivo de lúpulo la nueva idea de la cooperativa. El pastor Simon Eisenmann fundó en Avenís, en 1896, la primera cooperativa de venta de lúpulo de la región Hallertau. A ésta le siguieron otras como “la Cooperativa Bávara de Venta Central de Lúpulo“ o “el Banco de Lúpulo S.A.” en Wolnzach. Todas desaparecieron del mapa, sin ninguna excepción, después de algunos años de éxito. Las razones fueron siempre las mismas: por un lado, este principio solidario de la cooperativa era para los grandes negociantes de lúpulo una espina en el corazón y por ello boicotearon las cooperativas con todas sus fuerzas. Por otro lado, los mismos miembros tenían a menudo la culpa: puesto, según su opinión ,la cooperativa sólo tenía que actuar en caso de que los precios anduviesen por los suelos. A consecuencia de esto, en los buenos tiempos se olvidaba uno de la solidaridad y la especulación resplandecía en todo su esplendor.
Hizo falta una gran crisis del mercado de lúpulo, como la de finales de los años 20 para que la idea de la cooperativa de lúpulo se hiciese escuchar por primera vez. Bajo la iniciativa del que sería presidente de la „Asociación Alemana de Lúpulo“, Franz Edler von Koch, se fundó en 1930 la “Sociedad Alemana de Tráfico de Lúpulo”con sede en Nuremberg, acrónimo DHVG. Su campo de acción tendría que limitarse a medidas de limpieza del mercado, es decir, comprar el lúpulo que no se daba vendido para así alzar los precios. Pero esta “alza“ no se pudo llevar a cabo durante mucho tiempo ya que con la llegada al poder de los Nacionalsocialistas en 1933 se incorporó la DHVG a la nutrición del Imperio y se convirtió en “órgano del pueblo de la economía cervecera en la nutrición del Imperio”. Koch dimitió. La Cooperativa Solidaria de Cultivadores de Lúpulo pasó a ser una asociación central en la que ahora también se organizaban los negociantes de lúpulo y los cerveceros.
Esta mezcla fue una de las causas fundamentales por la cual la DHVG, después del derrumbamiento del “Imperio Milenario”, no podía seguir manteniéndose en pie. Después de varios pleitos volvió a convertirse en 1952 en un órgano cooperativo de los cultivadores de lúpulo. Pero cuando un año más tarde el mercado de lúpulo vivió una brecha fulminante, significó esto el fin de la DHVG. Tuvieron que declararse en quiebra.